
Hace unas horas que terminé de leer “La Vida de Cristian” de Miguel Lázaro Caballero y he pensado que debería plasmar aquí mis impresiones.
Lo primero que debes saber es que es un libro muy fácil de leer (yo lo he hecho en 3 tardes de frío siberiano en Roquetas). Estoy segura, de que como a mí, te gustará la envidiable capacidad del autor para crear diálogos ágiles y efectivos que invitan a imaginar escenas, como si de una película se tratara.
No quiero desvelar nada de la trama, ya que puedes consultar la sinopsis en la página del autor.
Por un lado, me echaba para atrás que fuera una novela de ciencia ficción pero, por otro lado sentía una gran curiosidad por conocer el mundo apocalítico que tal vez hubiera creado. Afortunadamente no me encontré con R2-D2 y sí con un futuro cercano bastante asimilable, pero no por ello menos detestable.
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Los lectores masculinos sin duda que se identificarán con Cristian, compararán sus experiencias con las vividas por el personaje.
Yo me siento identificada solo con 2 mujeres del libro: Sisel y Wei. Claro que desearía ser Lili, pero desafortunadamente tengo un poco de Wei y un mucho de Sisel. De Patricia creo que tengo más bien poco…
Algunas situaciones me conmovieron hasta el punto de soltar la lagrimita. Quizás más de las que deseaba, y no motivadas por situaciones relacionadas con los personajes femeninos, sino de lo que veía a través de los ojos de Cristian.
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El tema de la diferencia de edad.
No voy a entrar en explicaciones freudianas que para eso están los “expertos”. A mí nunca me atrajeron los hombres más jóvenes que yo. Lo típico y predecible, cuando eres jovencita te atraen los que son un poco mayores que tú. Ahora que no soy nada jovencita siguen sin gustarme los más jóvenes, sigo prefiriéndolos de mi edad. Con ésto, quiero decir, que yo nunca podría tener una relación seria con un “Cristian”. Tengo que reconocer que la mayoría de mis amigos masculinos son bastante menores que yo. Sé que en ellos despierto un gran atractivo sexual, tal vez porque según ellos mismos me dicen”no eres como las mujeres de tu edad”. Pero soy consciente de que es solo eso: atracción sexual, curiosidad, deseo, ganas de poseer lo inaccesible… Claro, no te hablo de diferencias de edad de 3 ó 5 años, sino de más de 10 (yo tengo 39). Pero este es un tema que tiene mucha miga y que me gustaría desarrollar de un modo más extenso….
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No quiero pasar por alto la gran carga erótica que tiene el texto. Es lógica y necesaria teniendo en cuenta que nos muestra el proceso de madurez del protagonista.
- Dulzura, ternura, ingenuidad en la playa con Lili. Es una escena muy bonita y no por ello menos erótica que otras del libro. Digamos que es un sexo “limpio” si se puede llamar así…
- Con Wei el sexo se ensucia (en el buen sentido). Puedo llegar a oler la habitación del pisito de la chinita, con eso te lo digo todo…
- Con Sisel en la cama del hospital, vemos a un Cristian muy alejado de aquella playa. Demuestra que es un buen soldado…
Y no quiero enrollarme más, solo recomendarte que lo leas y punto.
Mi veredicto: …Culpable de todos los cargos….;)
Etiquetas: La vida de Cristian, Miguel Lázaro Caballero